Evita el desperdicio de medicamentos sensibles. Monitorización precisa para neveras de farmacia, asegurando el estricto control vacunas y termolábiles según las directrices sanitarias.
Garantiza la viabilidad de las transfusiones. Sensores específicos para congeladores de bancos de sangre que aseguran la temperatura plasma y concentrados de hematíes sin interrupciones.
Control ambiental riguroso para incubadoras y salas limpias. Mantén la temperatura laboratorio y la humedad en los rangos exactos para validar tus ensayos clínicos y diagnósticos.
La gestión moderna de un centro sanitario no puede permitirse puntos ciegos. En el día a día de un hospital, miles de muestras biológicas, reactivos oncológicos y unidades de sangre dependen de una refrigeración constante. Un fallo en el almacenamiento hospitalario que pase desapercibido no solo implica un coste económico elevadísimo por la reposición de fármacos, sino que compromete diagnósticos urgentes y tratamientos vitales.
El control laboratorio manual, basado en la revisión de termómetros una vez al día, es insuficiente y peligroso ante la normativa actual (ISO 15189). ¿Qué ocurre si una nevera falla durante el fin de semana? Sin un sistema de alerta remota, el riesgo de perder años de investigación o muestras de pacientes únicos es real. La seguridad clínica exige una vigilancia proactiva y continua de la temperatura laboratorio, eliminando el error humano de la ecuación.
Sabemos que la presión en el entorno sanitario es enorme y que cada departamento tiene sus propias exigencias. No se puede tratar igual el estricto control vacunas en farmacia que la conservación de muestras irremplazables en investigación. Entendemos que la prioridad es siempre la seguridad del paciente y tener la certeza de que los tratamientos mantienen su eficacia.
En áreas tan sensibles como el Banco de Sangre, vigilar la temperatura plasma es vital para garantizar la calidad de las transfusiones, al igual que los biobancos dependen de un control criogénico riguroso para proteger el trabajo de años. El objetivo es facilitar el día a día, unificando la supervisión de procesos tan distintos para que el personal sanitario pueda centrarse en lo verdaderamente importante: cuidar de las personas.
En el ámbito de la reproducción asistida o la investigación de tejidos, ofrecemos soluciones para el control criogénico (-196°C) en tanques de nitrógeno líquido. Nuestros sensores son capaces de operar en condiciones extremas sin perder calibración, enviando datos en tiempo real al responsable del biobanco. Ya sea para el control vacunas en pediatría o para muestras de anatomía patológica, nuestra tecnología se integra en tu red existente sin obras ni cableado complejo, cumpliendo con los estándares de higiene hospitalaria.
Libera a tu personal sanitario de la carga burocrática de registrar temperaturas a mano. Nuestra solución automatiza el control hospitalario ambiental, generando informes inviolables que cumplen con las normativas de las agencias de salud y acreditaciones de calidad. Al implantar un sistema centralizado, el servicio de mantenimiento y farmacia tienen visibilidad total desde un único panel de control, pudiendo anticiparse a averías en congeladores antes de que afecten al contenido.
La inversión en seguridad pasiva es mínima comparada con el valor de lo que proteges. No dejes tus neveras sin vigilancia ni un minuto más. Solicita una demostración in-situ y comprueba cómo nuestra tecnología blinda tu almacenamiento hospitalario, protegiendo tanto tus activos farmacéuticos como la seguridad de tus pacientes. Moderniza tu infraestructura hoy con el estándar de referencia en monitorización clínica.